jueves, 12 de mayo de 2016

Hay días...

Hay días que son más difíciles que otros. Hay días en los que me siento plena y agradecida a Dios por la hermosa hija que tengo y hay días como hoy, en los que el miedo y la desesperanza son las únicas cosas que puedo sentir. De a ratos me invade un temor enorme a que las cosas no salgan bien y lo único que puedo hacer es llorar. Y pensar.
Las palabras de aliento, de ánimo para mi no son útiles, no me ayudan, no me suman nada. El temor crece a medida que se acerca la cirugía y que me digan "fuerza, todo va a salir bien" me suena muy hueco. Deseo con todo mi corazón queClari salga adelante, pero sé que el peligro existe y no puedo simplemente decir "todo va a estar bien" cuando conozco las posibles complicaciones. Tampoco me aporta nada que me vengan a decir "el hijo del sobino del primo tercero de mi vecino tuvo algo parecido y salió". O sea, me alegro muchísimo por esa familia, pero cada caso tiene lo suyo y solamente se va a saber en ese momento.
Lo que A MI me sirve es que recen por Clari, no nos miren con lástima, no pregunten ochocientas veces lo mismo (agota y mucho) y me hablen de pavadas. Hasta hoy una sola persona cumple con estos requisitos sin que se lo tenga que pedir y en general es a quien más ganas tengo de recibir en casa, y es nada más y nada menos que mi hermana. Durante todo el embarazo no me dio pelota, pero nació Clara y se revolucionó el mundo. Si la visita es para bajón, quédense en su casa.

Espero en estos días poder escribir más sobre la enfermedad, para que se entienda un poco mejor, pero hoy salió esto.

1 comentario:

  1. Belu está muy bueno que escribas... así vamos conociendo de la enfermedad y de todas esas cosas que solo ustedes conocen.. También sabemos de la fortaleza que tienen como papis y lo difícil que es acercarse y no molestar, solo compartir este tiempo que solo Dios conoce! los queremos mucho y vamos a continuar rezando por Clarita y seguir leyendo...

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